Procesionaria del pino en la provincia de Ávila


 

Procesionaria del pino en la provincia de Ávila

Si vives entre pinares, en la Sierra de Gredos, en el Valle del Tiétar o en cualquier rincón de la provincia, seguro que conoces bien a este protagonista de cada temporada. La procesionaria del pino vuelve puntual, año tras año, formando colonias que se instalan en la copa de los árboles y que, poco a poco, terminan bajando al suelo en fila. Conocer un poco mejor cómo se comporta ayuda a decidir cuándo pedir una revisión y quita las preocupaciones de encima, tanto si sueles pasear por el campo como si tienes ganado pastando cerca de un pinar.

Ciclo biológico de la procesionaria del pino en los pinares de Ávila

Todo arranca en verano, cuando la mariposa adulta sale a volar de noche y cada hembra deposita hasta doscientos huevos sobre las acículas de un pino. Eligen el árbol guiándose por la vista y el olfato, distinguiendo una especie de pino de otra. Las orugas nacen entre treinta y cuarenta días después y desde el primer momento se mueven en grupo, nunca solas. Durante los tres primeros estadios se alimentan de acículas tiernas, y hacia diciembre empiezan a tejer el bolsón, ese nido de seda tan característico en las ramas soleadas, cuando ya tienen desarrollados sus pelos urticantes. El cuarto estadio dura semanas o se alarga buena parte del invierno, según el frío de la temporada. Con la primavera llega el quinto estadio, la fase de mayor apetito, y después el momento más conocido, el descenso en procesión hacia el suelo para enterrarse y completar su transformación. Entender esta secuencia es el primer paso para cualquier control de plagas en Ávila profesional que se pueda ofrecer.

Nido activo o nido vacío, cómo diferenciarlos

Un nido de procesionaria recién formado suele llamar la atención por su aspecto blanquecino y esponjoso, con hilos de seda tensos y bien pegados a la rama principal. Uno ya vacío, en cambio, pierde ese tono claro, se deshilacha y deja pequeños agujeros por donde salieron las orugas. Antes de decidir si conviene una inspección, vale la pena fijarse en estos detalles.

  • El color del bolsón que es blanco brillante si está activo y grisáceo si ya se vació.
  • Ausencia de movimiento incluso en días soleados, señal de que la colonia ya se marchó.
  • Acículas mordidas o descoloridas que se acumulan justo debajo de la rama afectada.

Repasar estas señales de alerta de procesionaria del pino de vez en cuando entre otoño e invierno ayuda a anticiparse antes de que el nido llegue a su momento más activo.

Procesionaria u oruga de prado

No todas las orugas peludas que te encuentres en un jardín de Ávila son procesionaria, aunque lo parezcan a primera vista. La oruga de prado suele andar sola, tiene un color más uniforme y prefiere esconderse entre la hierba o bajo piedras cercanas a caminos y linderos, en vez de tejer nidos de seda en la copa de un pino. La diferencia entre oruga de prados y procesionaria también está en cómo se mueve, porque esta última siempre camina en fila y nunca aparece sola durante su fase de descenso.

procesionaria del pino Ávila

Por qué un insecticida de tienda no llega a la colonia

Los productos de venta libre actúan sobre lo que se ve por fuera, pero la colonia pasa buena parte del día protegida dentro del bolsón, y solo sale de noche a comer. Un remedio casero para la procesionaria puede calmar la actividad visible unos días, aunque el núcleo de la colonia sigue intacto y la reinfestación llega antes de lo esperado. Aplicar un tratamiento dirigido, como la endoterapia que ofrece JGM Sanidad Ambiental en ejemplares aislados, actúa desde el interior del árbol y llega a la plaga con una eficacia que un producto superficial nunca consigue.

Dónde en Ávila conviene vigilar el riesgo de picadura

Los pelos urticantes de la oruga se desprenden con el viento y pueden irritar la piel y las vías respiratorias con solo un roce breve. En la provincia, merece la pena estar más pendiente en colegios rurales del Tiétar, en piscinas naturales, en zonas de acampada de Gredos y en caminos de pastoreo por donde pasa el ganado. La picadura procesionaria no distingue entre niños, adultos y animales, así que evitar el contacto directo con nidos u orugas sueltas sigue siendo la mejor forma de cuidarse.

De las trampas a la endoterapia y cómo actúa JGM Sanidad Ambiental

JGM Sanidad Ambiental combina distintas herramientas según el momento del ciclo y el espacio afectado, desde trampas procesionaria hasta endoterapia en Ávila y aplicaciones fitosanitarias sobre la copa y la corteza, ajustando cada visita a lo que necesite tu finca.

  • Colocan trampas de feromonas en verano, antes de que las mariposas puedan aparearse.
  • Inyectan producto en el tronco mediante endoterapia, ideal para pinos sueltos en jardines o parcelas pequeñas.
  • Aplican fitosanitarios homologados sobre copa y corteza cuando el pinar ocupa más superficie.

En JGM Sanidad Ambiental prefieren conocer cada finca en persona, porque la altitud, la orientación y el tipo de pino cambian de una parcela a otra dentro de la provincia. Escríbeles a info@jgmsanidadambiental.com, llámales al 640 582 588 o deja tus datos en el formulario de contacto, y coordina una visita para recibir tu presupuesto.